–¿Serena? ¿Serena? ¡SERENA!– Gritó el Chico que estaba sentado frente a ella en la sala del taller.
–¿Eh?– preguntó ella despertando.
–¿Está todo bien? Pareces algo perdida y distraída hoy–
Serena suspiró –Son solo algunos problemas. ¿Cómo vamos con los pedidos?–
–Están todos dentro del plazo. Deberías ir a descansar, parece que no dormiste bien. Ya que te vas a casar pronto, deberías tomarte un tiempo para ti, para preparar todas las cosas y demás.
Serena miró a la nada. ¿Casarse? Aquello con