El ambiente en la manada Vientos Sombríos estaba cargado. El olor a miedo, tensión y desconfianza flotaba en el aire, casi sofocante. En cuanto Kael bajó del coche, todos los lobos que estaban en el patio apartaron la mirada, bajaron la cabeza y se hicieron a un lado, alejándose de su camino, como si la sola presencia del alfa quemara.
Caminaba furioso hacia la mansión, cada paso más pesado que el anterior, sintiendo el cuerpo extraño, como si algo no estuviera bien… pero lo ignoró. Apenas cruz