Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa habitación, digna de un rey, gritaba ostentación y lujo; los adornos bañados en oro o en conux, los muebles diseñados por los mejores artistas, las pinturas que decoraban las paredes… Un hombre casi viejo, frente al espejo de uno de los armarios, se desprendía de sus ropas extrañas, más que costosas, con una mirada serena y fría que parecía perdida en algún otro sitio, pendiente de sus pensamientos. La puerta enorme de madera, tras él, vibró con dos simples golpes.
-Adelante- dijo







