43. Esto se debe acabar
Había pasado más de quince minutos y la pequeña no regresaba, eso comenzó a incomodar a su acompañante por lo que éste se levantó educadamente y se dispuso a caminar hacia el cuarto de baño.
Al estar frente a la puerta, tocó un par de veces, todavía controlando la calma. Al no obtener respuesta abrió la puerta y se adentró para revisar el lugar, apretó los puños al no ver rastro de la pequeña.
— Te lo advertí...— dijo entre dientes.
No tardó mucho en dispersar disimuladamente a sus guardias p