Mundo de ficçãoIniciar sessão[Layla]
Llevaba tres semanas en Bogotá, y mi cuerpo entero era un solo hematoma palpitante.
Había cambiado mis rutinas de spa y masajes suecos por madrugones a las cinco de la mañana, viajes de dos horas en el denso tráfico de la Carrera Séptima y jornadas interminables respirando polvo de ladrillo en los cerros orientales. Mis manos, que antes solo conocían el peso de una tarjeta de crédito o una copa de champ&aa







