Mundo ficciónIniciar sesión[Adriana]
El eco de mi propio grito pareció rebotar en las paredes de cristal del inmenso salón.
Mis rodillas cedieron, pero los brazos fuertes de Alan me atraparon antes de que cayera al suelo, sosteniéndome con una firmeza que me hizo suspirar. Estaba empapada en sudor, con la respiración entrecortada y el cuerpo entero temblando por las réplicas del clímax más intenso de toda mi vida.
Alan deshizo el nudo del antifaz de encaje y me lo quitó suavemente.







