Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta de mi habitación sonó con dos toques sobresaltándome, me voltee justo cuando abrieron la puerta y vi a Calma asomarse con un pequeño envase en sus manos lleno de galletas.
—¿Se puede? —Preguntó ofreciéndome esa sonrisa que tanto la caracterizaba—, traje galletas.
Estuve







