Mundo ficciónIniciar sesiónMi mente se nubló, las personas corrían en caos hacia la salida, mientras las lágrimas desbordaban por mi rostro y una extraña sonrisa se formaba en mi rostro.
—Aquí está la rarita, la tonta, la celópata... —murmuré mientras comencé a caminar entre el cuerpo de Cloe y Guillermo.







