REY DE OROS. CAPÍTULO 9. Un angelito oscuro
REY DE OROS. CAPÍTULO 9. Un angelito oscuro
Alaric salió disparado de la mansión como si hubiera visto un fantasma. No habían pasado ni treinta segundos desde que la había visto en la pantalla de la tableta de seguridad, descolgándose en una sábana trenzada por el balcón como una fugitiva de caricatura.
—¡Pero qué demonios hace esa mujer! —rugió Alaric con frustración mientras corría hacia su coche.
¡Su esposa en moto!
¡Y encima con otro tipo!
Y Cedric, que no pensaba perderse el espectácu