REY DE OROS. CAPÍTULO 3. Una cena con el vampiro
REY DE OROS. CAPÍTULO 3. Una cena con el vampiro
Costanza estaba lista para cambiarse de ropa y desaparecer por la ventana cuando escuchó tres golpes secos en la puerta, como si alguien marcara el comienzo de una tragedia en tres actos. Tenía una pierna dentro del pantalón de calle, la otra en el aire, el pelo sujeto con un pasador rebelde y el corazón dando saltitos de conejo asustado. Y todo eso se fue bajo la cama en un segundo cuando escuchó la voz de su tío.
—¡Costanza! —tronó Pietro desde