REY DE OROS. CAPÍTULO 2. Un sueño con condiciones.
REY DE OROS. CAPÍTULO 2. Un sueño con condiciones.
Alaric Thorne entró con paso seguro en la mansión del cardenal Pietro, en Roma. La puerta se abrió con un crujido solemne que parecía advertirle: “Cuidado, aquí se respira incienso y política al mismo tiempo”.
Él, con su porte pragmático y ese aire de hombre que calculaba cada movimiento como si todo fuera un tablero de ajedrez, había esperado demasiado tiempo por una oportunidad como aquella. Ya hacía un par de meses había enviado su propuesta