REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 53. Dime que me quede
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 53. Dime que me quede
Tristan se quedó paralizado por un segundo. Su mandíbula se tensó y un escalofrío recorrió su espalda.
—¿Cómo? ¿A dónde se va Cally? —preguntó, y su voz era una mezcla de incredulidad y miedo, mientras fruncía el ceño y sus dedos se quedaban suspendidos contra la puerta sin llegar a golpearla.
—El señor Davenport me indicó reservar un vuelo privado hacia Japón —respondió ella, con rapidez, con las manos cruzadas frente al pecho como si quisiera