La mañana se extendía sobre Barcelona.Aunque solo se sentía en calma, por dentro de esa calma… reinaba una situación porque había demasiadas verdades sin decir.
Amanda aún estaba en su oficina, hacía ya rato que había terminado el informe. El teléfono seguía sobre la mesa. La pantalla apagada. Pero el contenido… muy presente.
No volvió a leer el mensaje. No lo necesitaba. Las palabras ya estaban grabadas en su mente. . . La confesión. La presión. La sustancia.
Cerró los ojos un instante. Respi