La sala de juntas en Roma estaba en silencio absoluto.Nadie movía un solo papel. Nadie apartaba la mirada.
El Vicepresidente del consejo, fuen quien tomo la dirección en este situación por que Vittorino quien era el director General, tenía en cierta forma comprometida su proceder, hizo pasar a todos los demás interesados a la sala de junta. En ese instante el Vicepresidente entrelazó las manos sobre la mesa, observando a cada uno de los presentes antes de hablar.
—Después de revisar las pruebas