La sala de juntas en Roma estaba completamente en silencio cuando Alejandra entró.ya todos estaban allí presente.
Ella No apresuró el paso.. .No mostró nervios. Al contrario. Su postura era impecable.
Su expresión, serena. Pero sus ojos… atentos. Demasiado atentos.
Los miembros del consejo ya estaban sentados. Entre ellos, Ángel… y los socios Luca y Mariangelo, habían llegado esa mañana bien temprano en el avión privado de la empresa. Al fondo, el investigador. Y en el extremo de la mesa, Vitt