El rumor llegó como suelen llegar las tragedias silenciosas: disfrazado de comentario casual, escondido entre sonrisas amables y miradas evasivas.
Amanda estaba en el pequeño jardín interior de la villa temporal donde se preparaban para un paseo en la ciudad, revisando mensajes en su teléfono mientras esperaba a que Santi terminara una actividad. No esperaba nada… hasta que el nombre de Alejandra apareció en la pantalla.
Era un mensaje reenviado de una conocida, acompañado de un simple
- “¿Será verdad?”.
Amanda sintió cómo se le helaban las manos al abrirlo. Un texto corto, malicioso, perfectamente calculado:
-“Dicen que Amanda aprovechó su cercanía con Vittorino para asegurarse beneficios económicos. Y que por eso insistío tanto en viajar a Nápoles… aunque Vittorino ya no está tan seguro de querer la presencia de ella.”
Amanda sintió que la respiración se le atoraba. El rumor era venenoso, sí, pero lo que más la hirió fue la insinuación de que ella manipulaba a Vittorino… y que él d