LA MÚSICA LEJANA DE UN PIANO.
Estefanía.
Otra vez el despertar reclamaba mi presencia, al abrir los ojos vi nuevamente a Mariana muy atenta; las preguntas se amontonaban en mi boca, sentía que caminaba ciegamente hacia una situación que no había propiciado; por otro lado, cada despertar traía conmigo el dolor profundo de la nueva realidad que me envolvía; Adrián, mi amado Adrián, él continuaba fluyendo a través de mí como un río, pero ahora el dolor había extinto la primavera, aquel hombre que ahora el destino me presentab