Mundo ficciónIniciar sesión—¡Dios mío! ¿Quién soy yo? —Grité—. ¿Qué quieren de mí? —Continué, mientras el dolor de mi alma y de las marcas crecían, sentí como si me faltara el aire. Abrí los ojos de repente para verme nuevamente en la bodega, yo estaba tirado en el piso y un olor a humo me asfixiaba. Me levanté rápidamente.
—¡Esto está en llama! &







