Mundo ficciónIniciar sesiónGaia
Gaia permanecía en su celda, perdida en el laberinto de sus recuerdos, cuando el chirrido metálico de la reja la arrancó de su letargo. Levantó la vista con un esfuerzo sobrehumano y se encontró con el comandante de Astharoth, cuya sombra proyectaba una amenaza ya conocida. —Levántate, Diosa caída. El señor requiere tu presencia —sentenció él, antes de izarla de un jalón brutal del brazo. Era un trato al que ya estaba acostumbrada; su cuerpo, entregado al dolor, ya no ofrecía resistencia ante la violencia. Gaia se preparó mentalmente para una nueva sesión de tortura; cada paso era un calvario y las piedras del suelo laceraban sus pies desnudos mientras el peso de las cadenas la obligaba a avanzar. A estas alturas, su cuerpo, quebrado y cubierto de llagas, solo se movía por un milagro de pura voluntad. Al cruzar por el sitio del trono, el vacío del lugar la confundió demasiado; aquel silencio era inusual. El comandante se diri






