Mundo ficciónIniciar sesiónGaia
Al entrar al jardín el olor a comida deliciosa alcanzó mis fosas nasales, era una mezcla de carne asada y ese aroma dulce de los panes recién salidos del horno que tanto me gustaba. El olor era tan fuerte y rico que me abrió el apetito de inmediato.La decoración era hermosa, parecía que la señora Mirla no había descansado ni un segundo. Por todo el jardín colgaban faroles que iluminaban el lugar con una luz cálida, y las mesas estaban cubiertas con manteles blancos q






