Mundo de ficçãoIniciar sessãoGaia
Al entrar al jardín el olor a comida deliciosa alcanzó mis fosas nasales, era una mezcla de carne asada y ese aroma dulce de los panes recién salidos del horno que tanto me gustaba. El olor era tan fuerte y rico que me abrió el apetito de inmediato.La decoración era hermosa, parecía que la señora Mirla no había descansado ni un segundo. Por todo el jardín colgaban faroles que iluminaban el lugar con una luz cálida, y las mesas estaban cubiertas con manteles blancos que brillaban bajo la luz de la luna. Había flores por todos lados y las copas de cristal en la mesas hacían que todo se viera muy elegante, como si realmente estuviéramos celebrando una gran victoria.Ver a los guerreros de la manada riendo y disfrutando, sin sus armas y relajados, me dio una paz que no puedo explicar. Todo se sentía tan tranquilo, con el sonido de los violines de fondo y el viento suave de la noche,Conan me tomó de la mano guiandome hacia nuestro lugar y por medio de






