Conan
Siete meses después..
—¿Eso es todo lo que tienen? — les pregunto a mis soldados de forma desafiante.— Con ese ritmo no durarán ni un minuto en el campo de batalla, vamos el primero que logre darme un golpe tendrá un día libre — les digo eso con la esperanza de motivarlos un poco.
Al parecer da resultado ya que una chispa de motivación se refleja en sus miradas.
— ¡Vamos , muestrenme lo que valen! — les grito.
Los soldados toman impulso, algunos con su transformación a medias ,se lanzan en mi contra, me muevo esquivando cada golpe que lanzan al azar.
El aire frío de la mañana me quema los pulmones, pero es el único alivio para el fuego que corre por mis venas. Mi bestia está arañando las paredes de mi mente, exigiendo una violencia que el entrenamiento apenas logra calmar.
Esquivo un zarpazo de un joven guerrero que ha transformado sus brazos a medias. Con un movimiento fluido, utilizo su propio impulso para estamparlo contra el suelo. Otro intenta alcanzar mis cost