Lo terminó un domingo por la mañana.
Sin dramatismo.
No en un escritorio con la ciudad afuera.
En la mesa de la cocina de Blake.
Mientras Blake preparaba el té.
Mientras Xavier y Martin estaban en el jardín.
Mientras Ada caminaba entre la cocina y el jardín cargando cosas.
El pájaro de madera.
Una hoja que Martin le había dado.
Una cuchara que había conseguido de algún lugar.
Moviéndose entre los dos espacios.
Como se movía ahora a todas partes.
Con un propósito.
Con sus propias razones.
El cua