Ada tenía dos años.
La fiesta de cumpleaños fue pequeña.
Como todo lo importante en sus vidas.
La cocina de Blake.
Las personas que eran suyas.
Ada en medio de todo.
Entendiendo que aquello era para ella.
No del todo.
Pero lo suficiente.
Lo suficiente como para mirar a quienes la rodeaban con la atención específica de alguien que comprendía que esa atención se dirigía a ella y tenía opiniones al respecto.
Caminó por la cocina.
Con el pájaro de madera.
Presentándolo a todos.
Incluso a quienes ya