La corte…
Pasaron dos días después de la confesión de Yassira.
Hakim marcó al móvil de Rania en una videollamada, y sonrió cuando la carita de Omar salió en la pantalla.
Los balbuceos, los pies pateando, y las babas de Omar, fueron un alivio en medio de todo lo que estaba sucediendo en el palacio, pero al ver el rostro sonriente de Zahida, las voces que había escuchado durante estos días de pesadillas, volvían a su mente.
“No es una mujer de fiar”.
“Ella planeó esto con Samir desde hace mucho t