Lo tenía que ocultar…
La noticia, de ser cierta, no solo complicaría su ya desesperada situación, sino que también pondría en peligro la vida del ser que crecía dentro de ella. La semilla de esta nueva vida, fruto de su amor con Hakim, era un destello de luz en la oscuridad, pero también un potencial punto de fractura en su ya frágil existencia.
Con Samir alejándose, satisfecho en su ignorancia, Rania se encontró atrapada en una vorágine de emociones. El miedo y la esperanza se entrelazaron, cr