VOY A MORIR Y VIVIR CADA DÍA PARA TI…
El silencio se apoderó de la habitación cuando Madison cruzó el umbral, mientras su corazón latía con fuerza en su pecho, entretanto enfrentaba a los dos hombres que la miraban con sorpresa.
El tío de Omar se puso rígido en su asiento, sus ojos mostrando una mezcla de shock y nerviosismo al verla entrar sin previo aviso. Por otro lado, la mirada de Omar era un torbellino de emociones, una mezcla de sorpresa, alegría y preocupación que se reflejaba en sus o