Tengo que arreglarlo…
El sol brillaba con intensidad sobre las calles de San Francisco, mientras Madison caminaba con paso rápido, tratando de alejarse lo más posible del hotel, donde acababa de tener un encuentro tan desconcertante. Las palabras de Omar y Madani resonaban en su mente, envolviéndola en una neblina de confusión y ansiedad.
No podía evitar sentirse abrumada por la revelación de que su nombre había desencadenado una reacción tan inesperada en esos dos hombres. ¿Qué significaba t