Encontré a tu hija…
La revelación del nombre de Madison resonó en la habitación como un eco cargado de significado. Omar se quedó petrificado, con la mirada fija en Madison, como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar. Por su parte, Madani observaba la escena con una sonrisa misteriosa, como si estuviera disfrutando del espectáculo.
Después de unos segundos de silencio tenso, Omar recuperó la compostura y se enderezó en su asiento. Sin embargo, su expresión seguía mostrando sorpresa y