REINA DEL MAR. CAPÍTULO 62. Un pirata bonito
REINA DEL MAR. CAPÍTULO 62. Un pirata bonito
El mar está tranquilo esta mañana, casi demasiado tranquilo, y eso siempre me pone nerviosa. El viento huele a sal, a humedad, a posibilidades. Estoy en la cubierta del Barba Negra, con el catalejo en una mano y la radio en la otra, cuando Dagger, uno de mis subordinados, sube a decirme lo que ya me imaginaba por el tono de su voz.
—Capitana —dice, con una ceja alzada y una sonrisa torcida—, tenemos aviso de un carguero cerca. Clase media, bandera su