REINA DE HIELO. CAPÍTULO 46. Una caja de seguridad
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 46. Una caja de seguridad
—Ya era hora de que lo entendieras. —Es mi único susurro y nos reímos despacio, pegados piel con piel, sudor con sudor.
Afuera, en el pasillo, no se escucha nada, nadie, solo la tenue luz del monitor parpadeando como si supiera nuestro secreto.
Me acomodo sobre su pecho con la poca ropa que me queda, y él me acaricia la espalda con movimientos lentos, casi hipnóticos. No dice nada y yo tampoco, no hace falta; porque tengo la extraña sensación d