REINA DE HIELO. CAPITULO 63. Migajas
REINA DE HIELO. CAPITULO 63. Migajas
Me voy sin mirar atrás. Él intenta seguirme, lo sé. Escucho su voz, ese “¡Alma, espera!” que me araña los oídos, pero mis guardaespaldas hacen su trabajo y lo frenan con firmeza. Uno de ellos lo detiene con una mano en el pecho; y yo ni me inmuto, ni me giro. No tiene derecho a pedir ni reclamar nada.
Subo al auto con las piernas temblándome, pero con la mirada bien alta. No sé si por el mareo del embarazo o por todo lo que me estoy tragando. Pero a fin de c