CAPÍTULO 88. El final de una noche
CAPÍTULO 88. El final de una noche
Greer tiene los ojos hinchados por el llanto, se le abren como platos cuando ve lo que le hemos hecho y la verdad es que ya no tiene cara de ser humano. Tiene la cara de un monstruo, exactamente lo que es, y está marcado de una manera que ni el tiempo podrá borrar.
Sus ojos se detienen en las palabras que recorren su piel. Las mejillas, la frente, el cuello, la barbilla, las manos, dedos, brazos, cualquier área que pueda verse está saturada de tinta con palabr