CAPÍTULO 30. Una lista negra
CAPÍTULO 30. Una lista negra
Lo veo carraspear y ajustarse la corbata un par de veces, y yo me aliso la falda del ajustado vestido que no necesita que lo ajusten más, pero así parezco más torpe y cada vez que me paso las manos sobre el trasero siento que él mira al techo como si quisiera quitarlas y poner las suyas.
Finalmente me cuelgo de su brazo y entramos a las oficinas de Crown Capital Trade como si no fuera la cosa más absurda del mundo ir de encubierto a mi propia empresa. Lo bueno es qu