Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio del château se extendía como un manto espeso cuando Liam abandonó su habitación. Las dos de la madrugada marcaba el reloj del pasillo, sus números digitales proyectando una luz verdosa sobre el papel tapiz floral que Valentina había mencionado pertenecía a su abuela. Sus pies descalzos encontraron las baldosas frías de la cocina, donde la luz de la luna se filtraba a través de las ventanas emplomadas, creando patrones g







