Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor punzante en el hombro había mutado en algo más siniestro durante la noche. Stephano despertó con la camisa empapada en sudor frío, el sabor metálico del malestar impregnando su boca. La herida latía con un ritmo propio, una percusión febril que se extendía por su brazo como dedos de fuego.
Se incorporó con dificultad en el estrecho catre que Igor había improvisado en la habitación más peque&nti







