Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa de piedra se alzaba entre los cipreses como un refugio olvidado por el tiempo, sus ventanas pequeñas y muros gruesos diseñados más para proteger que para impresionar. Igor había elegido bien: la estructura centenaria ofrecía múltiples vías de escape y una visibilidad limitada desde el exterior. Tres habitaciones, una cocina funcional y un salón modesto que ahora servía como improvisado cuartel general.
Liam recorri&







