Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl túnel olía a tierra húmeda y décadas de abandono. Igor Petrov avanzaba en cabeza, su linterna creando un halo tembloroso que apenas iluminaba los muros de piedra carcomidos por la humedad. Detrás de él, Liam contenía la respiración mientras sus músculos se tensaban con cada paso. Stephano cerraba la marcha, su respiración controlada pero audible en el silencio sepulcral del pasadizo subterráneo.
—Trei







