Desde que salí huyendo de su habitación, no quería ni verla a la cara, esto era algo ridículo, ese hombre era mi esposo, bueno aunque yo estaba casada con Nicolás Maxdoll, pero él había cambiado muchísimo, solo le faltaba cambiarse de nombre, para ser una persona diferente, tal vez a esto se debía mi vergüenza, por desgracia trabajábamos juntos.
Estoy saliendo de nuestra casa, cuando choco con él en la puerta, quería correr como una loca, estar cerca de él me afectaba enormemente, pero mi queri