Cuando salimos de la clínica, nos esperaban unos cien reporteros, Nicolas era un hombre muy reservado con su vida, pero lo vi vacilar, tenía intenciones de dar declaraciones, pero no quería que nadie supiera lo que estaba pasando entre nosotros, así que me adelante y abrí mi enorme boca, ganándome varias miradas, empezando por la de mi querida y tóxica suegra.
—Señores mi esposo se encuentra en reposo, por favor le agradecemos un poco de privacidad, cuando esté mucho mejor y pueda dar declaraci