Los días que siguieron estuvieron impregnados de una sensación de renovación y anticipación. Ares y Amelia comenzaron a planificar su futura boda, decididos a formalizar su compromiso y construir una vida juntos nuevamente, como lo habían planeado muchas veces en un pasado, y la noticia de su compromiso se extendió entre amigos.
Los papeles de su soltería no fueron un problema porque Amelia era viuda, así que no tuvieron que arreglar mucho.
Anthony era literalmente el confidente de Ares, y esta