—Futura señora Miller… el auto está esperando… —Amelia soltó el aire, totalmente nerviosa, y se miró nuevamente al espejo.
—¿Me veo bien?
—Te ves radiante, bella… feliz… —Ella sonrió ante el comentario de Emily y le tomó las manos.
—No quiero ser pesimista…
—Entonces no lo seas… y no digas las palabras.
—Emily a veces siento que estoy soñando…
—Es normal Amelia… pasaste por mucho, pero mira la vida, estás en un punto ahora que no esperabas.
Amelia negó.
—Hoy serán dos cosas importantes… me casa