La noche anterior a la boda transcurrió entre risas, nervios y una atmósfera de alegría que inundaba la casa de Ares y Amelia. Anthony y Emily fueron los últimos en irse de la casa, y Amelia soltó el aire cuando cayó en el sofá.
—Creo que deberíamos irnos a dormir temprano…
—Es lo que pienso…
—Creo que no dormiré ahora mismo… Estoy un poco nervioso… —Ares miró a Maxi que intervino.
—¿Cuál es la razón, hijo?
—Pues, debo llevar a mi mamá, como lo hice en el ensayo, solo que esta vez, habrá muchas