Amelia.
Sabía que, en cualquier momento, algo como esto podía pasar, pero ahora no tenía mucho miedo, porque de cierta forma, Maxi estaba a salvo…
Pasara lo que pasara…
Por alguna razón el día se volvió oscuro, y mínimas gotas comenzaron a caer en medio de todo esto
Edric se acercaba rápidamente, su rostro estaba retorcido por la furia y la traición. Sus hombres se posicionaron estratégicamente alrededor de nosotros, sus armas nos apuntaban, y Ares se movió con agilidad, como si estuviera en su