Ares Miller.
Sabía que, en cualquier momento, algo como esto podía pasar, pero ahora no tenía mucho miedo, porque de cierta forma, Maxi estaba a salvo…
—Él está bien, no te preocupes… Cintia se quedó… —traté de levantarme un poco cuando un pinchazo duro se instaló en mi hombro.
Aún tenía cargada la anestesia en mi cabeza, pero sabía que no podía quedarme aquí por mucho tiempo.
—Ve a la recepción, pide el pase de salida…
—No te dejarán salir… acaban de sacarte una bala… —Anthony apretó y negué.