Ares Miller.
—General… —miré cómo Collins se echó hacia atrás al abrir la puerta, y después de mirarme a mí, completamente pálido, observó a Anthony, que lo agarró del cuello y lo metió a la casa donde se encontraba.
—Siéntate… y solo responde… —Lo sentó de golpe, mientras él dejó caer sus muletas y su rostro hizo un gesto de dolor.
—Capitán… yo…
Tomé una silla, y la puse frente a él, mientras Anthony golpeaba su hombro.
—Cállate y escucha…
—Vamos a hablar un rato… pero antes… —le asomé el dedo