Fui a buscar a Sael yo.
Lo que pasó en el establo esa mañana me había dejado con una variable sin catalogar.
Había visto los nudillos de Dante blancos en el marco de la puerta. Había catalogado que no era ira —la diferencia entre los nudillos blancos de Dante furioso y los nudillos blancos de Dante conteniendo algo completamente diferente era perceptible a estas alturas, aunque no tuviera nombre exacto para lo segundo. Lo que no había podido catalogar era la implicación práctica.
Si lo que yo p