Asher
—No me voy para siempre, Leon —dije rápidamente, estirando los brazos para sostener sus manitas entre las mías—. Solo por un rato. Primero tengo que terminar algo importante, algo que asegurará que estemos juntos para siempre. Así que no tienes que preocuparte. Lo prometo.
Él frunció el ceño, y ese pequeño gesto me encogió el corazón.
—Pero... ¿volverás antes de que me despierte?
Sonreí, revolviéndole el cabello.
—No antes de que te despiertes, campeón. Pero regresaré tan pronto como