Asher
La señora Costa sabía la verdad sobre Ariella y mi padre... Tenía que saberla.
—¿A qué te refieres? —preguntó ella, pasando saliva.
—Quiero saber qué pasó... hace seis años.
Tomó un profundo respiro.
—Ariella se fue. Murió. Y cuando murió, se aseguró de arrastrar a mi esposo con ella. Esa chica no era más que... problemas —sus palabras salieron amargas y cortantes—. Comenzó sus problemas contigo cuando decidió que podía casarse con el próximo Don. Y luego tuvo tanta suerte que alguie