Capítulo 116
Al día siguiente me encontraba de un humor de perros, y el hecho de estar funcionando al límite, sin ningún tipo de liberación, no ayudaba en lo absoluto. Intenté arreglármelas por mi cuenta, ¿o acaso no lo intenté? Traté de darme placer, pero no funcionó. Simplemente no hubo manera.

Y como estaba un tanto desquiciada y ya me importaba muy poco todo, hice lo que supongo que debí haber hecho desde el primer momento en que pisé esta casa: entré a internet y ordené juguetes sexuales. Sí, lo sé. La
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