Mundo ficciónIniciar sesiónMil versiones de mí misma me miraban con expresiones que iban desde la curiosidad hasta el odio absoluto.
Estaban dispuestas en círculos concéntricos alrededor del claro ceremonial, cada rostro familiar pero distinto en algún detalle crucial. La Luna Omega de veinticuatro años temblaba cerca del borde exterior, sus ojos aún húmedos del dolor del rechazo de Marcus. Su cabello castaño caía en ondas descuidadas sobre hombros e







